Los grandes retos se consiguen paso a paso, poniendo cada día #PequeAcciones que nos permitan desmenuzar nuestro gran objetivo en pequeñas metas.

Hay momentos en donde hemos de afrontar algunos retos importantes y sentimos que no estamos al 100% de nuestras capacidades. Nos cuesta – Dios y ayuda – centrarnos y hacer lo que queremos hacer.

Son momentos complicados porque aún sabiendo que sin acción no vamos a conseguir los resultados que queremos, nos falta fuerza y energía para actuar.

Nos gustaría estar bien, sin embargo no somos capaces de avanzar y hacer aquello que sabemos que nos ayudaría a lograr nuestro deseo, objetivo o meta, y sobre todo, sentirnos bien con nosotros mismos.

Puede ser que nos hayamos planteados retos muy grandes, tengamos un nivel de estrés alto o que tengamos muchos frentes abiertos.

O queramos comernos el elefante de una sola vez.

Lo mejor es parar, analizar y replantearnos cómo afrontar ese reto que queremos lograr.

En esos momentos, lo mejor, al menos a mí me funciona, es:

Si merece la pena el resultado pero sólo pienso en el esfuerzo que he realizar me vendré abajo…

La mejor estrategia es conectar con tu propósito:

Pensando en el beneficio y en cómo cambiará tu vida, vuelve a plantearte qué puedes hacer cada día que te ayude a lograr tu gran objetivo. Crea metas intermedias (PequeAcciones) y haz seguimiento de tus progresos cada día, cada semana o cada mes, según tú lo estimes.

Según vayas consiguiendo tus metas intermedias (PequeAcciones) te irás motivando más y más, y cuando menos te lo esperes tendrás tu gran objetivo conseguido.

Espero que te sirva, y si tienes alguna otra receta mágica que te ayude a estar al 100% comprometido con tus grandes objetivos, me encantará que lo compartas. Muchas gracias.

Te deseo que tengas una gran semana 🥰

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